Son abundantes los restos prehistóricos y de los primeros períodos históricos, si bien no se puede hablar de yacimientos importantes. Los enclaves romanos debieron tener una ciertas relevancia, destacando el corredor que va de Ibero a Asiain. En Ibero, alrededor de sus aguas termales, floreció una próspera colonia romana que nos ha dejado abundantes restos: monedas, sarcófagos, cerámica y otros materiales.

Los actuales pueblos se originarían en la Alta Edad Media tanto en las partes bajas próximas a los ríos como en las terrazas altas. Se supone que varios de ellos se fundaron sobre la base de las villas romanas preexistentes. Pestes, guerras y otras catástrofes habrían hecho desaparecer algunos de los primeros poblados medievales ya mencionados anteriormente: Lecoate, Larranue, Abaxita, Ate, etc. Todavía en el recuento de 1366 aparecía Lecoate con población.

Dejando aparte los despoblados mediavales, hay que recordar que durante siglos el municipio estuvo formado por diez pueblos, hasta que hace unas décadas se independizó Orkoien. En bastantes de ellos encontramos palacios más o menos conservados, varios de ellos de cabo de armería: Artazcoz, Arazuri, Asiain, Ibero, Olza, Orkoien.